Una luz en medio de la tragedia…

La sociedad dominicana no despierta del asombro ante el horrendo crimen perpetrado en Cenoví, de San Francisco de Macoris en contra de la menor Emely Peguero, quien se encontraba embarazada del joven Marlon Martínez, hijo de la subdirectora de la Dirección General de Pasaportes. Un caso espeluznante, que nos devuelve a los oscuros episodios protagonizados por familias que vivían enfrentadas por motivaciones raciales, sociales y económicas. 

Tales aberraciones subyacen como manchas que se niegan a desaparecer del escenario social. De un lado, el drama trágico que vive la familia de la víctima, y en la otra orilla, los antagonistas responsables del doble homicidio. Y es que Emely, según apuntan los investigadores, sostenía una relación sentimental con su agresor desde la edad de 12 años, un motivo más que suficiente para haber actuado conforme a la ley que ampara a niños, niñas y adolescentes; peor aún, tras saberse embarazada, con una criatura de cinco meses en su vientre, lo que recibe es el rechazo, asedio y acoso de quienes debían protegerles. Así fue conducida como cordero al matadero, para someterla a un aborto: otro crimen que se suma en contra de los presuntos asesinos. 

Ahora que todo parece definido, que los estamentos judiciales conocen los pormenores de lo acontecido, y que el cadáver de la menor fue encontrado en el interior de una maleta, el pueblo acaba de sentenciar y condenar a los asesinos. Una condena sin derecho a apelar, con el mayor castigo que podría merecer un crimen tan repulsivo. Y es que el pueblo se ha cansado de la impunidad que impera en la justicia. 

Se ha cansado de las sentencias absurdas, de las fallas premeditadas del Ministerio Público y de la fuerza del poder político que impone y decide lo que debe hacer o no hacer la justicia. La muerte de Emily Peguero ha levantado al pueblo, ha elevado la conciencia de los de abajo, para impedir los abusos de quienes desde arriba, se burlan de los que menos tienen y compran todo a su paso, hasta la vida de una niña pobre, con cinco meses de embarazo. Hoy la sociedad despierta con otra historia, la de miles y miles de ciudadanos dispuestos a dictar sentencia, ante las fragilidades de un sistema judicial que luce vulnerable frente a quienes exhiben poder y riquezas.

Ahora que seguimos de cerca los pormenores de este crimen, aparece otra menor asesinada, y para mayor desgracia, con el cuerpo quemado, en la provincia Sánchez Ramírez, mientras que, como una pesadilla escalofriante, se informa que otra menor fue hallada asesinada, para sumar tres crímenes en la misma semana, otra evidencia de las nefastas huellas de la criminalidad que arrodilla a la sociedad dominicana.

 

Archive Calendar
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Noticias populares:

Instalan reductores de velocidad en la avenida Fabio Herrera

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐋𝐚 𝐃𝐢𝐫𝐞𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐒𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐓𝐫𝐚́𝐧𝐬𝐢𝐭𝐨 𝐲 𝐓𝐫𝐚𝐧𝐬𝐩𝐨𝐫𝐭𝐞 𝐓𝐞𝐫𝐫𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞 (𝐃𝐈𝐆𝐄𝐒𝐄𝐓𝐓) 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐨́ 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐦𝐢𝐞́𝐫𝐜𝐨𝐥𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐚𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐝𝐮𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐯𝐞𝐥𝐨𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐚𝐯𝐞𝐧𝐢𝐝𝐚

Leer más »

Dan primer picazo para remodelación de policlínica de Santana

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐄𝐬𝐭𝐞 𝐦𝐢𝐞́𝐫𝐜𝐨𝐥𝐞𝐬 𝐟𝐮𝐞 𝐝𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫 𝐩𝐢𝐜𝐚𝐳𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐦𝐨𝐝𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐚𝐝𝐞𝐜𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐨𝐥𝐢𝐜𝐥𝐢́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐬𝐭𝐫𝐢𝐭𝐨 𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐢𝐩𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐚𝐧𝐚, 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨́𝐬𝐢𝐭𝐨

Leer más »

Abogado se opone a ejecuciones de presuntos desaprensivos por parte de agentes policiales

Por: Sayerlis Sierra 𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐀𝐥 𝐫𝐞𝐟𝐞𝐫𝐢𝐫𝐬𝐞 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥𝐢𝐧𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐡𝐚𝐧 𝐜𝐚𝐢́𝐝𝐨 𝐚𝐛𝐚𝐭𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐩𝐨𝐥𝐢𝐜𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬, 𝐞𝐥 𝐚𝐛𝐨𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐀́𝐧𝐠𝐞𝐥

Leer más »