El hombre, desde que hizo su aparición en la tierra, sintió la necesidad de enviar mensajes, transmitir ideas y orientar, a través de múltiples vías, sobre lo que acontecía o estaba a punto de ocurrir en un espacio determinado.
Las señales emitidas recorrían grandes distancias y eran interpretadas por el común de los pobladores de las tribus más apartadas. A veces las señales viajaban al compás de los tambores, pero antes levantaban columnas de humo, como presagio de un peligro inminente.
Obviamente, en el discurrir de un nuevo siglo, donde invocamos la modernidad, existen otras formas de comunicar. De ahí la señal que envían desde el palacio nacional para acondicionar al pueblo sobre otra posible reforma constitucional: Un plan que está en marcha y ha comenzado a erosionar la unidad interna del partido oficial.
Las constantes señales de humo lanzadas por los promotores de la reelección han sido captadas por el León, cuyo rugido apunta en otra dirección.
No obstante, a pesar de la presentación de 2 millones de firmas que apoyan sus aspiraciones a la presidencia de la República, del otro lado de la cancha están los seguidores del presidente Medina, los que en todo el país, al igual que en el polideportivo de Baní, están encendiendo la fogata reeleccionista.
Mientras tanto, aunque se tome como argumento que sólo fue un acto para apoyar la obra de gobierno, todos lograron descifrar la intensa columna de humo, la misma señal que enviaban los aborígenes para alertar a las tribus vecinas sobre el peligro que corrían.
De hecho, plantear otra reforma a la Constitución con el único objetivo de pasar la reelección presidencial es un golpe mortal a la institucionalidad democrática de la nación.
Residente de La Montería expone problemáticas que afectan a la comunidad
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐔𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐋𝐚 𝐌𝐨𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐢𝐟𝐞𝐬𝐭𝐨́ 𝐩𝐫𝐞𝐨𝐜𝐮𝐩𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐬 𝐬𝐢𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐟𝐞𝐜𝐭𝐚𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐯𝐢𝐚𝐥 𝐲 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐚