Los últimos acontecimientos ocurridos en nuestro pueblo muestran un panorama totalmente distinto al que se afanan por presentar las autoridades. De acuerdo a lo que estamos viendo no es como se ha dicho que la delincuencia ha disminuido y que las autoridades están trabajando para evitar los robos y atracos en la provincia Peravia.
Sin embargo, a pesar de lo mal que andamos en materia de seguridad ciudadana, también comenzamos a ver los resultados de la apatía de los dirigentes de algunas organizaciones comunitarias que finalmente le dieron la espalda a la gestión iniciada por el sector que representa los medios de comunicación en la provincia Peravia, y en la que muchos representantes de esas organizaciones decidieron dejar de participar, algunos por compromisos políticos, y otros porque sencillamente, andan detrás de otra cosa que no es servir a sus organizaciones, y mucho menos a la comunidad que dicen representar.
Así estamos en Baní, con delincuentes que han tomado las calles para aterrorizar al pueblo, con múltiples necesidades de obras que nos convocan a luchar, y con individuos disfrazados de dirigentes comunitarios que cuelgan los guantes por un cargo en el Estado. Entonces, lo que está pasando no amerita de estudios profundos para obtener este resultado. El pueblo está cansado de los malos políticos, de las autoridades y funcionarios que nada hacen para frenar la delincuencia y de los pobres escuálidos que se hacen llamar líderes comunitarios para trepar en el tren del Estado y sumarse a los que se nutren del erario. Pobre pueblo.
Residente de La Montería expone problemáticas que afectan a la comunidad
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐔𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐋𝐚 𝐌𝐨𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐢𝐟𝐞𝐬𝐭𝐨́ 𝐩𝐫𝐞𝐨𝐜𝐮𝐩𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐬 𝐬𝐢𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐟𝐞𝐜𝐭𝐚𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐯𝐢𝐚𝐥 𝐲 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐚