Con el inicio de la temporada ciclónica también comienzan a salir las predicciones meteorológicas de las posibles tormentas que podrían presentarse en la zona del Caribe. Obviamente, los organismos de socorro toman las medidas preventivas para evitar pérdidas humanas y de bienes materiales. Sin embargo, no sólo los vientos de tormentas causan estragos en la población, ya que muchas comunidades, con las lluvias que se registran quedan incomunicadas, mientras que otras tienen que ser desplazadas a lugares de refugios por las amenazas que representan la crecida de sus ríos.
A todo esto, tenemos que reproducir desde los medios de comunicación las mismas informaciones con los mismos actores. Y es que en comunidades de la zona cafetalera nadie acude a reparar los caminos y carreteras, dejando a cientos de familias en el abandono. Así ocurre en gran parte de la ciudad, donde las calles se convierten en arroyos que causan inundaciones en las viviendas, sin que se tomen medidas para corregir el problema. El triste episodio que viven esas familias en épocas de lluvia sólo tendrá solución con la construcción de un moderno sistema de alcantarillado pluvial.
La situación se complica con el obsoleto sistema cloacal que está afectando a múltiples sectores de la ciudad. De ahí la necesidad de llamar la atención de las autoridades para que retomen la construcción del muro de gaviones en el río Baní, un moderno sistema de alcantarillado pluvial y una planta de tratamiento de aguas residuales, así como la atención inmediata a las comunidades rurales que reclaman la reconstrucción y asfaltado de sus tramos carreteros. Ojalá que alguien nos escuche.
Residente de La Montería expone problemáticas que afectan a la comunidad
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐔𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐋𝐚 𝐌𝐨𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐢𝐟𝐞𝐬𝐭𝐨́ 𝐩𝐫𝐞𝐨𝐜𝐮𝐩𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐬 𝐬𝐢𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐟𝐞𝐜𝐭𝐚𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐯𝐢𝐚𝐥 𝐲 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐚