Hay más de una razón para querer escuchar al presidente, pero no precisamente para saber si está o no en reformar la Constitución para habilitar su repostulación, porque hay un tema pendiente que debía ser abordado de manera urgente.
Se trata de los recientes informes emitidos donde el país ha sido sacudido por nuevos escándalos de sobornos en el proceso de licitación de la planta termoeléctrica Punta Catalina, en la cual se encuentran involucradas figuras del gobierno. Sin embargo, ante el destape del sonado caso, el mandatario no se ha pronunciado, manteniendo un hermético silencio que mueve a sospecha. Y es que para algunos, el presidente debe hablar de si va o no va a intentar reformar la carta magna para volver a presentarse ante el electorado nacional. A todo esto, llama la atención que por los escándalos de corrupción presentados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, amplios sectores de la población estén exigiendo la renuncia del Procurador, mientras se advierte la indiferencia del señor Presidente, el jefe del que está siendo acusado de negligente.
Ya conocemos el poco empeño que muestra el gobierno para perseguir a los acusados de haber cometido actos de corrupción, y cuando un puñado de funcionarios son llamados a los tribunales de justicia se concibe como el montaje de un espectáculo que termina con el mismo desenlace, donde la impunidad sale triunfante.
De ahí que el pueblo demande: que el presidente hable, que fije posición y establezca su parecer sobre los implicados en el más grande escándalo de corrupción que ha hecho explosión en su gestión de gobierno. Ojalá hable ya, señor Presidente, porque el pueblo se está cansando de la impunidad que amenaza con alterar la paz en nuestra sociedad.
Residente de La Montería expone problemáticas que afectan a la comunidad
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐔𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐋𝐚 𝐌𝐨𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐢𝐟𝐞𝐬𝐭𝐨́ 𝐩𝐫𝐞𝐨𝐜𝐮𝐩𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐬 𝐬𝐢𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐟𝐞𝐜𝐭𝐚𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐯𝐢𝐚𝐥 𝐲 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐚