Todos los diagnósticos alertan sobre el difícil estado en que se encuentra, con múltiples dolencias, carencias de recursos y, para colmo, a pesar de sus grandes aportes a la familia, hoy está abandonado, en un espantoso proceso de hacinamiento.
Desde hace años padece los efectos de la contaminación, de las actividades ilícitas y de la falta de atención de las autoridades que deben garantizarle protección. Y ahí está, recostado en un lecho cada vez más degradado, muriendo frente a nosotros, en medio de los que ayer celebraban con él los más hermosos encuentros. Y podemos verlo retorciéndose de dolor sin merecer la más mínima señal de compasión por parte de las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Se trata del río Baní, el que está siendo asesinado de manera progresiva por individuos que destruyen su cauce sacando arena de forma indiscriminada y arrojando escombros que amenazan con destruir la escasa vegetación que le acompaña. El río Baní, el río que lleva el nombre de nuestro pueblo, muere por la indiferencia de quienes pueden evitar su deceso. Ahora que vemos una luz de esperanza, que se han realizado varios operativos con la participación del Servicio Nacional de Protección Ambiental, creemos que es el momento para levantar al pueblo en defensa de la vida de un amigo cuya muerte debemos evitar.
Es tiempo de demostrar que el río Baní no está sólo, que tiene dolientes y que juntos lo vamos a defender, cueste lo que nos cueste.
En Villa Progreso encienden postes del tendido eléctrico en protesta ante la falta del servicio
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐂𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐕𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐏𝐫𝐨𝐠𝐫𝐞𝐬𝐨 𝐞𝐧 𝐋𝐚𝐬 𝐓𝐚𝐛𝐥𝐚𝐬, 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐞𝐧𝐜𝐞𝐧𝐝𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐬𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐢𝐝𝐨 𝐞𝐥𝐞́𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐭𝐞𝐧𝐞𝐫 𝐦𝐚́𝐬 𝐝𝐞 𝟐𝟒 𝐡𝐨𝐫𝐚𝐬 𝐬𝐢𝐧 𝐞𝐥 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐠𝐞́𝐭𝐢𝐜𝐨.