Todos los diagnósticos alertan sobre el difícil estado en que se encuentra, con múltiples dolencias, carencias de recursos y, para colmo, a pesar de sus grandes aportes a la familia, hoy está abandonado, en un espantoso proceso de hacinamiento.
Desde hace años padece los efectos de la contaminación, de las actividades ilícitas y de la falta de atención de las autoridades que deben garantizarle protección. Y ahí está, recostado en un lecho cada vez más degradado, muriendo frente a nosotros, en medio de los que ayer celebraban con él los más hermosos encuentros. Y podemos verlo retorciéndose de dolor sin merecer la más mínima señal de compasión por parte de las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Se trata del río Baní, el que está siendo asesinado de manera progresiva por individuos que destruyen su cauce sacando arena de forma indiscriminada y arrojando escombros que amenazan con destruir la escasa vegetación que le acompaña. El río Baní, el río que lleva el nombre de nuestro pueblo, muere por la indiferencia de quienes pueden evitar su deceso. Ahora que vemos una luz de esperanza, que se han realizado varios operativos con la participación del Servicio Nacional de Protección Ambiental, creemos que es el momento para levantar al pueblo en defensa de la vida de un amigo cuya muerte debemos evitar.
Es tiempo de demostrar que el río Baní no está sólo, que tiene dolientes y que juntos lo vamos a defender, cueste lo que nos cueste.
Congreso modificará 18 artículos del Código Penal antes de su entrada en vigencia
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐄𝐥 𝐂𝐨𝐧𝐠𝐫𝐞𝐬𝐨 𝐍𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐚𝐫𝐚́ 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐯𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝟏𝟖 𝐚𝐫𝐭𝐢́𝐜𝐮𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐋𝐞𝐲 𝟕𝟒-𝟐𝟓 𝐪𝐮𝐞 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐲𝐞 𝐞𝐥 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐂𝐨́𝐝𝐢𝐠𝐨 𝐏𝐞𝐧𝐚𝐥, 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨́𝐬𝐢𝐭𝐨 𝐝𝐞