Son muchos los ciudadanos que confunden su rol en la sociedad, colocándose de espaldas a la función con la cual han ganado notoriedad. Así encontramos empresarios de relevancia social que se creyeron en condiciones de saltar a la palestra política y han visto menguar su imagen empresarial sin lograr alcanzar un cargo de elección popular.
Los ejemplos son infinitos, porque igual ocurre con líderes religiosos, pastores, sacerdotes y ministros que concentran desde el púlpito a miles de seguidores, y se lanzan al ruedo político para terminar cosechando los frutos del desatino que conlleva a torcer el camino que en principio habían elegido, por aquello de – confundir- la gimnasia con la magnesia. Y es que no han sabido diferenciar el liderazgo social, religioso y político.
Así hemos visto rodar por el piso la base en la que se sustentaban ministros eclesiásticos, con arraigo y reconocimiento nacional, que confundieron la regla elemental definida por el pueblo con las palabras: no es lo mismo ni es igual.
Desde esa perspectiva, tenemos decenas de líderes comunitarios, sindicales y religiosos que han fracasado en sus sanos propósitos de enfrentar a los que desde el terreno político son reconocidos por la sociedad que aspiran representar. Esto no es casual, se trata del afianzamiento de los roles que de forma natural emergen para definir la imagen de cada individuo. Obviamente, la historia presenta casos excepcionales de individuos que han marcado la diferencia, pasando de los sacros templos al escenario político, saliendo de la cárcel a gobernar y de la gerencia empresarial hacia la administración estatal. Sin embargo, los casos no son abundantes y algunos terminaron en fracasos. De ahí la necesidad de meditar sobre las acciones a las que estamos llamados, para luego, no terminar frustrados culpando al pueblo del fracaso que hemos cosechado.
Alcaldía de Baní continúa con desarrollo de obras a través del PPM
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐋𝐚 𝐀𝐥𝐜𝐚𝐥𝐝𝐢́𝐚 𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐧𝐢́, 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐨́ 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐬𝐞𝐦𝐚𝐧𝐚 𝐝𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐨𝐬 𝐚𝐜𝐭𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐝𝐢𝐬𝐭𝐢𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐢𝐩𝐢𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐫 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐚𝐬 𝐨𝐛𝐫𝐚𝐬 𝐲 𝐝𝐚𝐫 𝐭𝐞𝐫𝐦𝐢𝐧𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚