¡EL ARTE DE LA PRUDENCIA!

Desde tiempos antiguos la humanidad ha requerido ser encausada, guiada y orientada por los caminos iluminados con la tea resplandeciente de la sensatez. Todo razonamiento parte del principio irrefutable de la lógica que es inherente al ser humano.

Pensar y reflexionar sobre las consecuencias futuras de nuestras acciones, conllevan a ponderar la conveniencia o no de ponerlas en prácticas. De ahí el valor de razonar, como sello particular del individuo que se distancia del animal. Aquí no se trata de compartir un tratado de ética ni moral.

Tampoco venimos a compartir  los contenidos del “Oráculo manual y arte de la prudencia”: una obra literaria perteneciente a la prosa didáctica de Baltasar Gracián, en la que, a lo largo de trescientos aforismos, se ofrece un conjunto de normas para triunfar en una sociedad compleja y en crisis, como lo era la del barroco, y que por desgracia, nos alcanza a nosotros.

Obviamente, estamos frente a una crisis prolongada, creada y manipulada desde las más altas esferas del poder. Sin embargo, es en medio de la crisis cuando aflora y se proyecta con más fuerza la capacidad del ser humano.

Es a partir de esa realidad que consideramos como un desatino, que en momentos difíciles, con una economía constreñida, donde se multiplican las necesidades básicas, y crecen las demandas sociales, aparezcan funcionarios al servicio del Estado con la poca vergüenza de elevarse los sueldos con sumas exorbitantes.

Esto podría interpretarse como una burla a los ciudadanos y, al mismo tiempo, como un hecho premeditado para hacerle daño al gobierno encabezado por un mandatario como Luís Abinader, valorado por sus esfuerzos por adecentar la gestión pública, optimizando los recursos de manera pulcra. Ver a funcionarios imprudentes, como han sido calificados por el presidente, indica que muchos van a los cargos a “buscársela” sin medir consecuencias, actuando de espaldas a la ética y el razonamiento. Aumentarse los sueldos, de por sí jugosos, es una falta de respeto a quienes sobreviven sin empleos, rayando en la marginalidad y llenos de dificultades que se reproducen por falta de políticas sociales.

Son esos los que están pasando balance para declararlos como engendros del averno, sin conciencia para medir las consecuencias de las imprudencias que vienen cometiendo.

Y es que un funcionario que para servirle al pueblo requiera de un salario de un millón de pesos, debe contemplar trabajar en el sector privado para que pueda ganarse con su trabajo el sueldo deseado.

Por lo pronto, Peravia Noticias recomienda a los servidores del Estado, que se lean el Arte de la Prudencia, porque los conceptos de Baltasar Gracián, aún están vigentes en nuestra sociedad.

Archive Calendar
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Noticias populares:

Edesur repotencia subestación eléctrica en Peravia con una inversión superior a los RD$67.5 millones

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐄𝐝𝐞𝐬𝐮𝐫 𝐃𝐨𝐦𝐢𝐧𝐢𝐜𝐚𝐧𝐚 𝐢𝐧𝐟𝐨𝐫𝐦𝐨́ 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐬𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐬𝐮𝐛𝐞𝐬𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐥𝐞́𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐧𝐢́, 𝐢𝐦𝐩𝐚𝐜𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐧𝐞𝐫𝐚 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐚 𝐚

Leer más »

Preocupación por contaminación sónica; reaviva debate sobre altos niveles de música en Baní

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐋𝐚 𝐜𝐫𝐞𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐞𝐧 𝐝𝐢𝐬𝐭𝐢𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐧𝐢́ 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮́𝐚 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐩𝐫𝐞𝐨𝐜𝐮𝐩𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐲 𝐥𝐢́𝐝𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬, 𝐝𝐞𝐛𝐢𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐚𝐥𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧

Leer más »

Colisión de vehículos deja dos personas fallecidas en Baní

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐃𝐨𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐝𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐞𝐜𝐮𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐦𝐮́𝐥𝐭𝐢𝐩𝐥𝐞 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐧𝐨𝐜𝐡𝐞 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐧𝐠𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐚𝐯𝐞𝐧𝐢𝐝𝐚 𝐅𝐚𝐛𝐢𝐨 𝐅. 𝐇𝐞𝐫𝐫𝐞𝐫𝐚.

Leer más »