Nos referimos al ámbito educativo en la provincia Peravia, donde las debilidades llueven a raudales, y lejos de solucionarse parecen incrementarse frente a la indiferencia de las autoridades. Y es que durante décadas venimos asistiendo al festival de construcciones de centros escolares como resultado de la holgura presupuestaria generada a partir de que se aprobara el 4 por ciento. Así celebramos las edificaciones inauguradas a pesar de las críticas lanzadas por líderes comunitarios por diversos factores. Sin embargo, a pocos años de haber sido habilitadas para la docencia, ahora resulta que muchos de los referidos centros educativos se están cayendo. Así literalmente, como lo denuncian dirigentes de Boca Canasta, donde el liceo Canela Mota, está plagado de filtraciones y grietas en toda su infraestructura. Ni hablar de la escuela de La Saona, la que lleva más de seis años paralizada y, estando en un 70 por ciento de construcción fue abandonada y saqueada. Hoy habría que evaluar si procede continuar con su construcción porque sería un riesgo por el tiempo que lleva paralizada.
Mientras tanto, el colmo de las debilidades institucionales la encontramos en la comunidad de Las Barias, donde ha salido a relucir un conflicto entre el Minerd y la familia Florentino. Algo insólito y descabellado, pues resulta que el Estado dominicano comenzó a construir el centro educativo sin haber concretado el acuerdo de pago por los terrenos adquiridos. Es decir, los dueños permitieron construir pensando en el bienestar de los estudiantes, entendiendo que los procesos burocráticos llevarían tiempo. Fue así como arribaron al acuerdo que ahora esperan sea honrado por las autoridades educativas. En ese sentido, viendo que no le han cumplido, optaron por paralizar la docencia, cosa que para muchos pone en riesgo el año escolar en esa comunidad.
La verdad es que -el ministerio-, en su rol de gerente del sector educativo tiene que resolver los entuertos cometidos.
Otros centros escolares confrontan un conjunto de necesidades que requieren ser atendidas, comenzando por la falta de agua potable, las filtraciones y el abandono de las instalaciones sanitarias, sin obviar las condiciones deplorables de sus canchas deportivas. Es decir, pocos se explican cómo se han acumulado tantos males cuando sobran miles de millones de pesos del presupuesto asignado por el Estado. Eso, en realidad nadie se lo explica. Mientras tanto, los comunitarios, en toda la provincia Peravia están observando las acciones del ministro, porque más que expresiones destempladas deseamos soluciones acertadas.
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𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐌𝐨𝐫𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐳𝐨𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐌𝐚𝐧𝐚𝐜𝐥𝐚𝐫 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐢𝐟𝐞𝐬𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐚𝐜𝐢́𝐟𝐢𝐜𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐱𝐢𝐠𝐢𝐫 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐧𝐭𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐯𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐫𝐫𝐞𝐭𝐞𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐞𝐜𝐭𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝,