𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.
𝐀𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐚𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐣𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐫𝐮𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐦𝐨𝐥𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐯𝐞𝐡𝐢́𝐜𝐮𝐥𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐳𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬, 𝐥𝐚 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐯𝐢𝐧𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐂𝐎𝐁𝐀, 𝐋𝐢𝐧𝐞𝐭𝐭𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨, 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐫𝐝𝐨́ 𝐥𝐚 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐜𝐢𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐚 𝐲 𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐚́𝐥𝐨𝐠𝐨.
A pesar de la existencia de leyes que regulan los niveles de ruido, Del Rosario resaltó que la resolución de estos conflictos depende tanto de las sanciones como del compromiso comunitario.
La preocupación de los ciudadanos por los altos niveles de ruido en diversas áreas residenciales sigue creciendo, especialmente en zonas donde los vehículos con música a alto volumen alteran la tranquilidad. En particular, se reportan casos recurrentes en centros de ventas de comida rápida, donde los conductores se estacionan y generan molestias con volumen excesivos.
Linette del Rosario, directora del Coba, explicó que la Ley No. 287-04, modificada por la Ley 90-19, regula los ruidos nocivos y establece sanciones que van desde multas de medio salario mínimo hasta 3,000 salarios mínimos, la incautación de equipos y el cierre de establecimientos.
Rosario detalló que la labor del Coba se enfoca en regular estos niveles y atender las quejas de los ciudadanos. Sin embargo, la funcionaria subrayó que más allá de las sanciones, el proceso de diálogo entre vecinos es crucial para resolver estos inconvenientes y fomentar un ambiente respetuoso para todos.
Aseguró que la educación y el compromiso con la comunidad son esenciales para evitar situaciones conflictivas y promover la convivencia armoniosa.
Se resalta, además, que la Ley 90-19 sobre ruidos establece en su artículo 8.5 que corresponde al ayuntamiento municipal definir las zonas de tolerancia al ruido para la realización de actividades especiales, previa certificación de no objeción del Ministerio de Medio Ambiente. Esto significa que, en eventos de gran magnitud o en los llamados “teteos”, es el cabildo quien debe realizar las intervenciones y controles correspondientes.
