Son muchos los factores que intervienen en el crecimiento de los pueblos, comenzando por el abandono de las comunidades rurales, las escasas oportunidades de trabajo y la falta de incentivos a los productores, que se traduce en estímulo para emigrar a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida. Así estamos aquí, viendo crecer los cinturones de miseria con el surgimiento de nuevos asentamientos urbanos carentes de servicios básicos.
Sin embargo, lo que más preocupa es la falta de planificación de las autoridades locales, que de por sí, no han correspondido con buscar alternativas ante el crecimiento desbordado que se registra.
Bajo esa premisa, contamos con decenas de barrios conformados a la suerte, con callejones impenetrables, sin alcantarillado sanitario y, en el peor de los casos, pasando por el trauma de las inundaciones de sus viviendas en épocas de lluvia. Y crece la población, crecen las desigualdades sociales a la par que la falta de conciencia de las autoridades que no atienden las demandas de soluciones a los acuciantes problemas que afectan a la población banileja. Llevamos décadas esperando la puesta en marcha de la ley que crea la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de la Provincia Peravia, pero no ha sido posible por la falta de voluntad política de los funcionarios locales.
Baní reclama con urgencia un moderno sistema sanitario. La ciudad ha crecido, se han sumado nuevos barrios y residenciales, pero seguimos con los viejos criterios urbanísticos que no nos permiten pensar en grande. Así, más que remodelar los espacios que ya cumplieron su utilidad, lo que demanda la sociedad son nuevas obras con criterios de modernidad, con espacios para el estacionamiento de vehículos, y áreas verdes que eleven la imagen de la ciudad. Remodelar lo caduco es reproducir la visión retrógrada que reniega de los principios urbanísticos que definen el desarrollo. Y hacia ahí es donde debemos avanzar.
Abogado denuncia autorizaciones municipales que, según afirma, afectan a familias en Santa Elena
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐄𝐥 𝐚𝐛𝐨𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨𝐬, 𝐫𝐞𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐞𝐠𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚 𝐂𝐢𝐧𝐭𝐫𝐨́𝐧, 𝐝𝐞𝐧𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨́ 𝐮𝐧𝐚 𝐬𝐞𝐫𝐢𝐞 𝐝𝐞 𝐚𝐜𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐲 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐢𝐳𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐞𝐦𝐢𝐭𝐢𝐝𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥 𝐀𝐲𝐮𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨