𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.
𝐀𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐚𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐨𝐜𝐮𝐩𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐨𝐬 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐫𝐚́𝐧𝐬𝐢𝐭𝐨 𝐨𝐜𝐮𝐫𝐫𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐚𝐯𝐞𝐧𝐢𝐝𝐚 𝐂𝐢𝐫𝐜𝐮𝐧𝐯𝐚𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐧𝐢́, 𝐫𝐞𝐩𝐨𝐫𝐭𝐞𝐫𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐨 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐮𝐧 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐯𝐞𝐬𝐭𝐢𝐠𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐪𝐮𝐞 𝐫𝐞𝐯𝐞𝐥𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐬𝐢𝐧𝐢𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐯𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐢𝐧𝐚𝐮𝐠𝐮𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐨 𝐡𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐥𝐚 𝐟𝐞𝐜𝐡𝐚.
La avenida de circunvalación de Baní nació como una solución al congestionamiento vehicular y al paso de transporte pesado por el centro de la ciudad. Su propósito era claro: mejorar la movilidad y reducir riesgos. Sin embargo, las estadísticas oficiales de accidentes revelan una realidad que invita a la reflexión.
Datos suministrados por la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), a través de solicitudes realizadas por reporteros de este medio a través del portal de libre acceso a la información pública, indican que entre el 1 de septiembre de 2025 y el 19 de enero de 2026 se registraron: 39 personas lesionadas, 4 fallecidos, decenas de incidentes en distintos tramos de la vía
El mes con mayor cantidad de lesionados fue noviembre, con 14 heridos y 2 fallecidos.
Le siguen enero con 12 lesionados y un fallecido, y diciembre con 8 lesionados y una víctima mortal.
A esto se adiciona el fallecimiento de tres personas a principios del mes de febrero y cinco personas herida incluida una niña de tres años de edad
Pero hay un dato que llama particularmente la atención:
La mayor cantidad de accidentes ocurre en horario nocturno.
Madrugada: 2 lesionados, Mañana: 6 lesionados / 2 fallecidos, Tarde: 13 lesionados / 1 fallecido, Noche: 18 lesionados / 1 fallecido, es decir la noche concentra casi la mitad de los lesionados.
Sorpresivamente las Jeepetas encabezan la lista con 21 lesionados, aunque sin víctimas mortales.
Las motocicletas registran 8 lesionados y un fallecido.
También se reportan muertes en casos que involucran carros, camionetas y hasta un peatón.
Empresarios, ciudadanos y colaboradores del transporte público, así como miembros de la sociedad civil consultados reconocen sentir temor al transitar por la circunvalación, especialmente de noche. No se trata de la carretera en sí, sino del comportamiento de quienes la utilizan como pista de velocidad.
Como medidas preventiva tras estos registros, desde la dirección regional de tránsito y transporte terrestre realizaron el pasado lunes pruebas de alcoholemia, a choferes que transitan por la vía.
La combinación de alta velocidad, tramos prolongados y poca supervisión constante crea un escenario donde el margen de error es mínimo.
La circunvalación representa avance en infraestructura, pero las cifras evidencian que el desafío no termina con la obra construida. Educación vial, controles de velocidad, iluminación adecuada y vigilancia efectiva son piezas clave.
Cada accidente registrado es más que una estadística: es una señal de alerta.
Porque una vía diseñada para ahorrar tiempo no puede convertirse en un camino donde se pierdan vidas.
