La espera ha sido larga, a veces con desaliento, llena de inquietudes que requieren de respuestas, con tropiezos y caídas, pero con la fe de levantarnos. Así hemos permanecido en un peregrinar de décadas, escuchando voces que truenan en demanda de soluciones a los acuciantes males que nos afectan, voces que claman por oportunidades de trabajo, y por la construcción de obras prioritarias. Sin embargo, con el paso de los años, las voces del liderazgo comunitario se apagan, se pierden en la bruma del engaño, y caen en el fondo de la frustración que lleva a la desesperanza.
Ahora que asistimos a los actos conmemorativos de los 255 años de la fundación de la villa Nuestra Señora de Regla de Baní, sentimos que debemos renovar la fe de un pueblo que ha sido relegado a arrastrar sus necesidades, ante la apatía y el desgano de las autoridades que han jurado trabajar a favor de nuestras comunidades.
En esa búsqueda de soluciones, el pueblo ha tenido la visión de organizarse, intentando llegar a las instancias del Estado con un Consejo de Desarrollo Provincial en condiciones de impulsar en unidad los programas y proyectos que por años se han tomado como fuentes de promesas que se postergan.
El consejo ha sido organizado, lo integran los diversos sectores de la vida económica, social y cultural de la provincia Peravia, pero en dos años, dicho consejo no ha podido arrancar. ¿Será por falta de combustible o por alguna otra dificultad? La verdad es que el pueblo ya comienza a preguntar sobre las razones por las que el Consejo de Desarrollo Provincial aún no ha podido arrancar.
Milcíades Franjul recibe Doctorado Honoris Causa en Divinidad por su trayectoria de servicio y liderazgo cristiano
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐄𝐥 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐎𝐟𝐢𝐜𝐢𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐄𝐧𝐥𝐚𝐜𝐞 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢𝐚𝐧𝐨 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐏𝐨𝐝𝐞𝐫 𝐄𝐣𝐞𝐜𝐮𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐲 𝐜𝐨𝐨𝐫𝐝𝐢𝐧𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐆𝐚𝐛𝐢𝐧𝐞𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐅𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚, 𝐌𝐢𝐥𝐜𝐢́𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐣𝐮𝐥, 𝐟𝐮𝐞