De nada han servido los pronunciamientos, cambios de autoridades y reforzamiento de los agentes policiales, porque en Baní, la delincuencia se ha enseñoreado, causando estragos en una población que vive encerrada, con temor de salir a las calles, ante la ola de robos y atracos que se ha desatado por todos los rincones de la ciudad. La situación es alarmante, ya que los malhechores andan a sus anchas cometiendo asaltos a plena luz del día.
Baní se ha convertido en una zona altamente peligrosa, a juzgar por la lluvia de denuncias que se suscitan, donde la mayoría de las víctimas indican haber sido atracadas por individuos que se desplazan a bordo de motocicletas. Sin embargo, los delincuentes no sólo hurtan carteras, prendas y celulares, sino que también se cuentan los robos de baterías de inversores, bombas sumergibles, luminarias en canchas deportivas y en áreas recreativas. Esto, sin obviar los recurrentes robos de motores que se originan en diversos sectores de la provincia. Mientras sigue la delincuencia – de la mano de la violencia y la criminalidad-, la población se siente desprotegida, ya que los delincuentes se pasean armados hasta los dientes, sin que nadie los perciba. Son los delincuentes de siempre, los que abordo de motocicletas cometen sus fechorías, los que nadie identifica, los que azotan las bancas de lotería, y establecimientos comerciales. A todo esto, no se cuenta con un plan de seguridad ciudadana orientado a frenar esta desgracia.
En el pasado jueves, Yolennis Andújar, empleada de la empresa Trébol Cable, fue atracada y despojada de su cartera con sus documentos personales, celular y dinero en efectivo, por dos hombres portando armas de fuego cuando regresaba a su apartamento en el residencial Las Marías, en la zona sur de esta ciudad.
La más reciente víctima de los delincuentes fue la hija del regidor, arquitecto Ascanio Cruz Moya, el pasado domingo, en la calle Duarte esquina Sánchez, próximo a la Catedral Nuestra Señora de Regla. De igual forma, una hija de la profesora Yackelin Bernabel, la cual fue asaltada el pasado viernes en la calle Máximo Gómez, mientras que también se cuenta el atraco perpetrado el pasado domingo, contra una señora mientras se encontraba en la calle Beller esquina Duvergé. Como estos podemos citar decenas de casos donde los atracos se han producido en pleno centro de la ciudad, donde se presume que existen mayores niveles de seguridad. Ojalá que las autoridades policiales y el Ministerio Público asuman frenar los desmanes de los delincuentes, porque el pueblo merece seguridad.
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𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐄𝐬𝐭𝐞 𝐯𝐢𝐞𝐫𝐧𝐞𝐬, 𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐞𝐣𝐞𝐜𝐮𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐈𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐭𝐨 𝐍𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐀𝐠𝐮𝐚𝐬 𝐏𝐨𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞𝐬 𝐲 𝐀𝐥𝐜𝐚𝐧𝐭𝐚𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚𝐝𝐨𝐬 (𝐈𝐧𝐚𝐩𝐚), 𝐖𝐞𝐥𝐥𝐢𝐧𝐠𝐭𝐨𝐧 𝐀𝐫𝐧𝐚𝐮𝐝, 𝐝𝐞𝐣𝐨́ 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐧𝐞𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞