Los pueblos se presentan, se proyectan y definen por el comportamiento de su gente. La imagen de una ciudad, sin importar la dimensión de sus obras materiales, se evidencia y resalta a través de las acciones humanas, en la práctica cotidiana y en los valores culturales que se asumen de forma colectiva.
El mayor aporte que podemos hacer a la ciudad es velar por la preservación del patrimonio histórico y cultural, respetando los valores que eleven el orgullo de sus pobladores, asumiendo la defensa del municipio frente a las amenazas que se presentan. Y así andamos por los caminos del retroceso, con un Baní cada vez más alejado del espíritu de familia, donde el lema de ciudad limpia nos queda como reliquia del pasado, y sentimos que vamos perdiendo la vergüenza frente a la imprudencia y falta de civismo de quienes han tomado las calles para ‘buscársela’ a cómo de lugar. Y así van convirtiendo la ciudad en un arrabal.
La muestra palpable la podemos encontrar en el parque central Marcos A. Cabral, a solo metros del ayuntamiento municipal, donde los visitantes son asediados por jóvenes que – con cartones en manos- se declaran vigilantes del vehículo a estacionar. Y así tenemos el parque lleno de cartones, con lavaderos improvisados, con las esquinas atestadas de motores y con otras menudas acciones que reflejan la falta de atención de las autoridades municipales. Baní tiene que levantarse, salir adelante y proyectarse con su verdadera esencia de ciudad llena de valores, principios y tradiciones. Sin embargo, son las autoridades las que deben dar el primer paso para recuperar lo que estamos perdiendo antes de que la ciudad se convierta en un espacio donde se pierda el respeto a la autoridad y al derecho a vivir en paz.
Alcaldía de Baní continúa entregando mobiliarios a juntas de vecinos mediante el PPM
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐋𝐚 𝐀𝐥𝐜𝐚𝐥𝐝𝐢́𝐚 𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐧𝐢́ 𝐢𝐧𝐟𝐨𝐫𝐦𝐨́ 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐣𝐨𝐫𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐠𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐚 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐯𝐞𝐜𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐝𝐢𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐬𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬, 𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐯𝐞́𝐬