La imagen que le presentan las autoridades que nos dirigen al país es un estímulo a la población para que los ciudadanos piensen que el desorden es la norma para resolver los males que nos aquejan.
Dos ejemplares protagonistas del caos y el desorden fue lo que presentaron el Congreso y la Policía Nacional a los dominicanos, dos instituciones que juegan roles estelares en las que el pueblo confía, una para elaborar las leyes que deben regirnos para un buen comportamiento ciudadano y la otra una institución creada para velar porque éstas se cumplan. Ahora parece que las cosas están cambiando, tal es así que la delincuencia es la que está imponiendo el orden y el comportamiento en los ciudadanos, obligándolos a recluirse desde que llega la noche en sus viviendas, y a vivir enjaulados, tal como si fueran cárceles domiciliarias.
Pero todo esto es el resultado de lo que proyectan los que dirigen instituciones del Estado y reproducen acciones vandálicas, actos indecorosos y hechos repudiables que le dan la vuelta al mundo para llenar de vergüenza a la mayoría de los ciudadanos. Ver a los diputados enfrentados a miembros de la policía nacional por el tema de la presunta intención de reformar la Constitución de la República, para permitir la re postulación del presidente Danilo Medina, es parte del grotesco espectáculo que nos presenta como una caricatura de democracia.
Ahora, frente al congreso, se torna difícil legislar por la presencia de un contingente policial, pero hace unos días tuvieron que recoger las tazas de porcelana, para evitar que se convirtieran en armas ante una eventual confrontación por el tema en cuestión. Es decir, los debates y las normas de civismo han desaparecido del hemiciclo, por lo que las diferencias se dirimen con la ley de la selva. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre los que se consideran pensantes honorables y aquellos que se tienen como bestias indomables que delinquen por las calles?
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𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.- 𝐄𝐥 𝐚𝐥𝐜𝐚𝐥𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐑𝐚𝐦𝐢́𝐫𝐞𝐳 𝐫𝐢𝐧𝐝𝐢𝐨́ 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚𝐬 𝐚𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐧𝐢́, 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐬𝐚𝐥𝐭𝐨́ 𝐢𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐚𝐯𝐚𝐧𝐜𝐞𝐬 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨́𝐫𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐢𝐦𝐩𝐢𝐞𝐳𝐚, 𝐢𝐧𝐟𝐫𝐚𝐞𝐬𝐭𝐫𝐮𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐲 𝐭𝐮𝐫𝐢𝐬𝐦𝐨. El ejecutivo