En la fiscalía ha renunciado una importante cantidad de empleados y se espera que para el próximo mes, otros abandonen sus respectivos puestos, según reveló una fuente de entero crédito a Peravia Noticias.
El informante dijo a este medio que se está dado una estampida, a juzgar por la cantidad de empleados que está abandonando sus puestos de trabajo.
Entre los servidores de la fiscalía, que por una u otra razón han dejado sus trabajos o han procurado sus traslados, se encuentran un mensajero de nombre Andy, un policía de apellido Soto, más una joven arquitecta de Santana, que venía laborando como secretaria y una empleada de muchos años de servicio al Ministerio Público de nombre Yasira Cordero.
Una fuente que conoce del disgusto reinante entre el personal de la fiscalía y su titular, Ángel Darío Tejeda, dijo que vendrán más renuncias.
Se supo que a la empleada conocida como la arquitecta Yolanda, de la comunidad Santana, la arropó un estado depresivo, que la conllevó a dejar su trabajo.
El malestar es amplio en la fiscalía, el que también afecta a procuradores, la mayoría de los cuales han sido trasladados, en contra de sus voluntades, a otras demarcaciones.
Se habla de restricciones establecidas, desconfianzas y supuestos maltratos con desconsideraciones al personal.
En conclusión, en el Ministerio Público banilejo, ha desaparecido la armonía que antes reinaba, estableciéndose un régimen de imposición y de arbitrariedades, a juzgar por lo confesado a este medio por ciertos empleados y abogados que siguen muy de cerca los cambios que se han venido experimentando en la dependencia de la Procuraduría General de la República, que dirige el doctor Ángel Darío Tejeda Fabal.
