¡UN LLAMADO A LA CONCIENCIA!

Varios sectores de la vida nacional han mostrado preocupación por la difícil situación que confrontan miles de seres humanos que están privados de libertad con enfermedades terminales, sin acceso a atenciones médicas especializadas, hacinados y condenados a sufrir por falta de medicamentos. Lo que está ocurriendo en la mayoría de los centros penitenciarios es preocupante, ya que no sólo afecta a los enfermos sino que repercute en otros compañeros de celdas que están obligados a soportar ese cuadro dantesco. Y es que los internos con afecciones pulmonares, tuberculosis y neumonías avanzadas,  requieren de atención médica especializada. De ahí el llamado urgente a las autoridades para que asuman responder conforme a la situación de salud de cada paciente. Por eso saludamos la valoración de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales, frente a la disposición del Colegio Médico Dominicano a integrarse a un programa que, por razones de humanidad, agilice la salida de las cárceles de los privados de libertad con enfermedades avanzadas que requieren seguir un tratamiento en sus casas. El tema ha trascendido, tocando las fibras más sensibles de la sociedad. Son muchos los reclusos que padecen enfermedades catastróficas, que más que atención médica, necesitan el cuidado afectivo de familiares y amigos, por lo que la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales, mantiene una visión humanista de los hombres y mujeres que acoge en todos sus recintos. A ese clamor también se han unido otras entidades no gubernamentales, por lo que se pretende establecer una mesa de diálogo, aunque existe una mesa de trabajo multisectorial en la que participan las instituciones del sistema de Justicia. Precisamente, por justicia y humanidad, es entendible que se tomen acciones a favor de los enfermos. Ya la Comisión Nacional de los Derechos Humanos expresó su apoyo a la propuesta del Listín Diario para que las autoridades penitenciarias envíen a sus casas a los enfermos mentales, envejecientes y personas con padecimientos graves y vulnerables, para que terminen de cumplir sus penas o medidas de coerción. Esto, además, contribuirá a descongestionar las cárceles del país, ya que el 62 por ciento de la población carcelaria vive en condiciones de hacinamiento compartiendo celdas con enfermos mentales, pacientes con VIH, cáncer terminal y tuberculosis.

En tal sentido, nosotros tenemos que preguntar ¿cómo es posible que en la cárcel de La Victoria contemos más de 150 reclusos con problemas mentales? Es justo y necesario que los enfermos terminales  sean evaluados y se les permita terminar sus días junto a la familia.

Archive Calendar
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Noticias populares:

Activista denuncia clientelismo y falta de transparencia en instituciones públicas de Baní

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.- 𝐄𝐥 𝐚𝐜𝐭𝐢𝐯𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐲 𝐝𝐢𝐫𝐢𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐏𝐞́𝐫𝐞𝐳 𝐜𝐮𝐞𝐬𝐭𝐢𝐨𝐧𝐨́ 𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐨𝐯𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐯𝐢𝐠𝐢𝐥𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐚 𝐲 𝐝𝐞𝐧𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨́ 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐨𝐥𝐢𝐭𝐢𝐪𝐮𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐡𝐚

Leer más »

Modifican años de vigencia de licencia de conducir a mayores de 65 años

𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.- 𝐄𝐥 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐑𝐞𝐩𝐮́𝐛𝐥𝐢𝐜𝐚, 𝐋𝐮𝐢𝐬 𝐀𝐛𝐢𝐧𝐚𝐝𝐞𝐫, 𝐞𝐦𝐢𝐭𝐢𝐨́ 𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐝𝐨 𝐯𝐢𝐞𝐫𝐧𝐞𝐬 𝐞𝐥 𝐃𝐞𝐜𝐫𝐞𝐭𝐨 𝟑𝟑𝟎-𝟐𝟔 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐜𝐮𝐚𝐥 𝐦𝐨𝐝𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚 𝐞𝐥 𝐚𝐫𝐭𝐢́𝐜𝐮𝐥𝐨 𝟐𝟏 𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐞𝐠𝐥𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨

Leer más »