𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.
𝐋𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐪𝐮𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐡𝐚𝐛𝐢𝐭𝐮𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐭𝐚𝐫𝐝𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐧𝐠𝐨 𝐞𝐧 𝐁𝐚𝐧𝐢́ 𝐬𝐞 𝐯𝐢𝐨 𝐚𝐥𝐭𝐞𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐮𝐧 𝐝𝐞𝐬𝐨𝐫𝐝𝐞𝐧 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐬𝐮𝐬 𝐩𝐫𝐢𝐧𝐜𝐢𝐩𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐯𝐢́𝐚𝐬, 𝐩𝐫𝐨𝐭𝐚𝐠𝐨𝐧𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐜𝐞𝐧𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐦𝐨𝐭𝐨𝐜𝐢𝐜𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐢𝐫𝐜𝐮𝐥𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐝𝐞 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐜𝐚𝐨́𝐭𝐢𝐜𝐚, 𝐢𝐦𝐩𝐫𝐮𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐲 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐧𝐞𝐫𝐚 𝐟𝐥𝐚𝐠𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐧𝐨𝐫𝐦𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐫𝐚́𝐧𝐬𝐢𝐭𝐨.
Desde tempranas horas de la tarde, ciudadanos reportaron a través de videos y mensajes en redes sociales la circulación de motocicletas de todo tipo, incluyendo four wheels, circulando en grupo por avenidas y calles céntricas del municipio.
La situación generó indignación en la población, que ha comenzado a ver este tipo de prácticas como parte de un flagelo que va más allá de una simple infracción de tránsito. Para muchos, se trata de una muestra del deterioro del respeto a la ley, del debilitamiento de la autoridad y del crecimiento de una cultura de la impunidad.
Este tipo de desórdenes no solo afecta el libre tránsito y genera molestias entre los ciudadanos, sino que también representa una amenaza directa para la seguridad de conductores, peatones y de los propios motoristas. En múltiples ocasiones, este tipo de actividades ha terminado en accidentes fatales o en enfrentamientos con las autoridades.
Aunque en horas de la noche se observó a agentes policiales detener a algunos jóvenes que presuntamente participaban en el caos, la respuesta oficial fue tardía y limitada, según denunciaron varios ciudadanos.
Hasta el momento, ni la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) ni la Policía Nacional han ofrecido un informe oficial sobre los hechos, ni se han anunciado sanciones concretas para los responsables.
Organizaciones comunitarias, juntas de vecinos y líderes locales han exigido a las autoridades que se implementen operativos preventivos, retenes en puntos estratégicos, y campañas educativas, así como la aplicación efectiva de la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
La comunidad de Baní necesita más que simples operativos momentáneos: se requiere una estrategia integral que combine educación vial, control policial efectivo y consecuencias legales reales para quienes desafían la ley de manera reiterada.
