𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.
𝐋𝐚 𝐅𝐮𝐧𝐝𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐌𝐨𝐧𝐭𝐞 𝐁𝐨𝐧𝐢𝐭𝐨 𝐫𝐞𝐦𝐢𝐭𝐢𝐨́ 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐫𝐢𝐧𝐜𝐢𝐩𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐯𝐢𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐬𝐨𝐥𝐢𝐜𝐢𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐝𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐭𝐞𝐠𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐫𝐢́𝐨 𝐁𝐚𝐧𝐢́ 𝐲 𝐬𝐮 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐫𝐧𝐨, 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐜𝐫𝐞𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐟𝐥𝐮𝐣𝐨 𝐝𝐞 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐦𝐨𝐧𝐭𝐚𝐧̃𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐋𝐚 𝐆𝐢𝐧𝐚, 𝐄𝐥 𝐑𝐞𝐜𝐨𝐝𝐨, 𝐋𝐚𝐬 𝐘𝐚𝐲𝐢𝐭𝐚𝐬 𝐲 𝐳𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐚𝐥𝐞𝐝𝐚𝐧̃𝐚𝐬.
La Fundación Monte Bonito expresó su preocupación por el impacto ambiental que está generando el incremento de bañistas y visitantes en la zona montañosa de Baní, por lo que solicitó la intervención de las autoridades provinciales y municipales para preservar el principal afluente de agua corriente de la provincia.
A través de una comunicación firmada por su presidente, el ingeniero Juan Arsenio Ortiz Ruiz, la entidad dirigió su petición a la gobernadora de Peravia, Ángela Yadira Báez, al alcalde del municipio Baní, Santo Ramírez, y demás autoridades competentes, con el propósito de que se adopten medidas que permitan ordenar el uso de estos espacios naturales.
En tanto que el miembro directivo de la Fundación Monte Bonito, Leonel Ortiz, especifica que reconocen que el auge de visitantes ha contribuido al desarrollo turístico de comunidades como La Gina, El Recodo y Las Yayitas, pero advierte que este crecimiento se ha producido de manera desorganizada, provocando un deterioro del ecosistema.
La organización señala que el esparcimiento de basura y otros desechos no degradables está contaminando el entorno del río Baní, considerado el único acuífero corriente de la provincia, del que dependen miles de familias.
Asimismo, destaca que, aunque el Ayuntamiento de Baní realiza jornadas semanales de recogida de basura, esa acción resulta insuficiente frente al volumen de visitantes que recibe la zona, por lo que entiende necesario implementar otras medidas como vigilancia, orientación a los bañistas, acondicionamiento de las áreas recreativas y un plan permanente de protección ambiental.
La Fundación Monte Bonito exhortó a las autoridades coordinar esfuerzos para garantizar la conservación de las fuentes acuíferas y promover un modelo de turismo responsable que permita disfrutar de los atractivos naturales sin comprometer su sostenibilidad para las futuras generaciones
