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Durante los รบltimos seis aรฑos, la provincia Peravia ha sido escenario de importantes obras y proyectos impulsados por el Gobierno del presidente Luis Abinader, que han transformado parte de su infraestructura y ampliado algunos servicios reclamados durante aรฑos por la poblaciรณn.
Desde la llegada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) al poder, en 2020, se han ejecutado iniciativas como la Ciudad Universitaria, el puente de Villa Gรผera, la Circunvalaciรณn de Banรญ y el remozamiento del hospital Nuestra Seรฑora de Regla, donde fueron habilitadas nuevas รกreas, entre ellas la destinada a la atenciรณn del pie diabรฉtico.
A esto se suma el avance del puente sobre el rรญo Banรญ, en la zona de Paso de los Hierros; el inicio de la ampliaciรณn del Acueducto Mรบltiple de Peravia con extensiรณn hacia Villa Gรผera, asรญ como el saneamiento de la caรฑada La Pava, entre otras obras que representan respuestas a necesidades histรณricas de la provincia.
Sin embargo, en medio de esta lista de realizaciones, existe una deuda que no puede seguir esperando: la construcciรณn de un centro especializado de internamiento y atenciรณn para personas con trastornos de salud mental.
Y no se trata de una necesidad menor.
Quienes recorren las calles de Banรญ, observan con frecuencia a personas con evidentes problemas de salud mental deambulando sin ningรบn tipo de asistencia. Algunos duermen en las aceras, hacen sus necesidades fisiolรณgicas en espacios pรบblicos y permanecen expuestos al sol, la lluvia, el hambre, la violencia y otros peligros.
Pero hay algo todavรญa mรกs preocupante: muchas de estas personas tienen familias que, aun queriendo ayudarlas, no cuentan con los recursos ni con las condiciones necesarias para brindarles el cuidado que requieren.
La situaciรณn tampoco debe abordarse รบnicamente desde la รณptica de la seguridad o del ornato de la ciudad. Estamos hablando de seres humanos que necesitan atenciรณn mรฉdica, acompaรฑamiento profesional, protecciรณn y un lugar digno donde puedan permanecer bajo supervisiรณn.
Una provincia que ha avanzado en infraestructura vial, educativa, sanitaria y de servicios bรกsicos tambiรฉn debe avanzar en materia de salud mental.
Por eso, serรญa oportuno que las autoridades nacionales y provinciales evalรบen seriamente la posibilidad de construir en Peravia un centro de atenciรณn integral en salud mental, que permita atender a quienes hoy permanecen en las calles sin tratamiento y sin protecciรณn.
No se trata simplemente de retirar a estas personas de los espacios pรบblicos. Se trata de darles una oportunidad de recibir atenciรณn y vivir con dignidad.
El Gobierno ha demostrado que cuando existe voluntad, los proyectos pueden convertirse en realidad. Peravia tiene obras que hace apenas unos aรฑos parecรญan difรญciles de concretar y que hoy forman parte de la cotidianidad de sus habitantes.
Por eso, en lugar de conformarnos con lo que se ha hecho, debemos tambiรฉn seรฑalar lo que todavรญa hace falta.
Y en materia de salud, la salud mental debe ser parte de las prioridades.
La construcciรณn de un centro de atenciรณn e internamiento en salud mental serรญa, sin dudas, una de esas obras que quizรกs no se mida รบnicamente en metros cuadrados, kilรณmetros de carretera o millones de pesos invertidos, sino en vidas recuperadas, familias acompaรฑadas y seres humanos tratados con dignidad.
