La política vernácula, con sus colores y expresiones populares, dejó atrás el fanatismo ancestral que convertía a los caudillos en amos y señores de los sectores que solían representar. Así pasamos del liderazgo patriarcal que llegó a dominar hasta el final del pasado siglo, para dar paso a otras figuras aún más degradantes para la democracia. Y es que para desgracia de la política, los dominicanos fuimos atraídos por el clientelismo, la compra de conciencia y el deseo desmedido de riquezas, obviamente, a través del usufructo y manejo de los partidos políticos. Es así como en la actual coyuntura electoral pretenden mostrar como avances de la democracia la ensarta de ventorrillos que se hacen llamar partidos políticos con el objetivo único de recibir fondos del erario. Un negocio redondo que para sostenerse sólo debe pegarse “de una forma sabia” en una de las alianzas electorales. La verdad es que somos asaltados por una casta de ciudadanos decididos a vivir de los recursos del Estado. Cada cuatro años observamos el mismo escenario, con iguales actores y la misma trama: “buscársela a como dé lugar” Así los procesos electorales son convertidos en una especie de carnaval donde los partidos olvidaron sus ideologías para entretener a sus militantes en los circos rodantes que montan en los diversos espacios de la sociedad. Sin embargo, lo más interesante es que los votantes han ido perdiendo el sentido de militancia y de identidad con un determinado partido. De ahí que el otrora poderoso Partido Revolucionario Dominicano, fundado en el exilio para luchar en contra de la tiranía trujillista, como una ironía histórica, en las elecciones del pasado domingo, quedó por debajo del Partido Esperanza Democrática, fundado por el nieto del dictador Trujillo. Es decir, de ser el más grande de todos los partidos políticos, el PRD ha devenido en uno más de los partidos pequeños que pululan en el sistema político electoral dominicano. Es oportuno advertir las debilidades que afectan al partidarismo nacional para adecuar a esas organizaciones a los requerimientos de la época, donde más que caudillos y jefes octogenarios, se debe dar paso a nuevos liderazgos cimentado en ideales de progreso, donde más que caciques mesiánicos se imponga el trabajo en equipo para que unidos celebremos cada triunfo bajo el sol resplandeciente de un liderazgo plural y democrático.
Muere alias “El Nueve” durante presunto enfrentamiento con agentes del Dicrim en Bocacanasta.
𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃. 𝐔𝐧 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐌𝐚𝐢𝐫𝐨𝐧 𝐀𝐥𝐟𝐫𝐞𝐝𝐨 𝐀𝐥𝐦𝐚𝐧𝐳𝐚𝐫 𝐂𝐚𝐥𝐝𝐞𝐫𝐨́𝐧, 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 “𝐄𝐥 𝐍𝐮𝐞𝐯𝐞”, 𝐟𝐚𝐥𝐥𝐞𝐜𝐢𝐨́ 𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐫𝐞𝐬𝐮𝐥𝐭𝐚𝐫 𝐡𝐞𝐫𝐢𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐛𝐚𝐥𝐚 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐮𝐧 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐞𝐧𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧