𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐑.𝐃.
𝐄𝐥 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐝𝐨 𝐬𝐚́𝐛𝐚𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐂𝐨𝐚𝐥𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐏𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐃𝐞𝐟𝐞𝐧𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐒𝐚𝐥𝐮𝐝 𝐲 𝐞𝐥 𝐌𝐞𝐝𝐢𝐨 𝐀𝐦𝐛𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐯𝐢𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐏𝐞𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚, 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐛𝐫𝐨́ 𝟏𝟒 𝐚𝐧̃𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐏𝐮𝐧𝐭𝐚 𝐂𝐚𝐭𝐚𝐥𝐢𝐧𝐚, 𝐞𝐟𝐞𝐜𝐭𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐧𝐮𝐭𝐫𝐢𝐝𝐚 𝐚𝐬𝐚𝐦𝐛𝐥𝐞𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐠𝐫𝐞𝐠𝐨́ 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐬𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐬𝐞 𝐡𝐚𝐧 𝐨𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐭𝐞𝐫𝐦𝐨𝐞𝐥𝐞́𝐜𝐭𝐫𝐢𝐜𝐚.
La asamblea fue realizada en horas de la tarde del sábado, en el Centro Comunitario Buenas Nuevas del distrito municipal de Santana.
La presidenta saliente de la entidad, profesora Dominica Virtudes Martínez, destacó en su discurso que la lucha logró que en el año 2025, el Gobierno acordara con la comunidad internacional el cierre de todas las plantas de carbón existentes en el país antes del año 2040.
Martínez explicó que el Gobierno se comprometió con la comunidad internacional que no se construirá en el país ninguna nueva planta que opere con carbón mineral y un cronograma de cierre de estas termoeléctricas que empieza el año próximo con el desmantelamiento de Barahona Carbón, en el 2028 y a partir del 2030, el cierre gradual de la Central Termoeléctrica Punta Catalina.
La asamblea reconoció los aportes a la lucha por la defensa de la salud y el medio ambiente de la provincia Peravia del economista y activista social Héctor Turbí, uno de los fundadores de la Coalición y precursor de la lucha contra la contaminación de Punta Catalina.
Con la actividad, la entidad inició el proceso de registro legal, aprobando los estatutos y eligiendo a unanimidad a su primer consejo directivo formal que estará presidido por la comunicadora social Ingrid Dolores Paulino, oriunda de Nizao.
La recién electa presidenta, Ingrid Paulino, en las palabras de clausura, agradeció su elección y expresó su esperanza de que los grandes esfuerzos y sacrificios realizados por las comunidades durante estos años y la gran cantidad de personas que han fallecido a consecuencia de la contaminación de Punta Catalina, sirvan para que finalmente esta Central sea cerrada junto con las demás plantas de carbón, superando en el país una etapa de barbarie, en que el lucro importó más que los derechos constitucionales de las personas a la salud y a un medio sano.
