EL LADRIDO DE LOS MEDIOCRES…
Desprovistos de la condición de persona, los mediocres se caracterizan por acumular los más aberrantes sentimientos, cayendo en el fango ominoso de las maquinaciones perversas contra aquellos que por méritos y esfuerzos son dignos de reconocimiento. Son elementos que sufren el éxito ajeno y se retuercen de envidia, llenándose de