¡LA LEY ES PARA CUMPLIRSE!
Todo incumplimiento conlleva sanciones. El espíritu de las leyes obedece a ese principio asumido como mecanismo de control social para lograr una convivencia pacífica. Los ciudadanos en todas las sociedades reconocen el valor fundamental de las normativas jurídicas. En ese sentido, toda violación, desacato o acción contraria al propósito de